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Chile sin voz ni voto en la Asamblea de la CBI: La inacción del gobierno de Kast podría abrir la puerta a la caza comercial de ballenas

Santiago de Chile, 22 de septiembre de 2026 (CCC/Ecoceanos) – A menos que el Ministerio de Relaciones Exteriores reaccione con urgencia en las próximas horas, Chile llegará a la 70ª asamblea plenaria de la Comisión Ballenera Internacional (CBI70) en Hobart, Australia, sin derecho a votación.

Sería la primera vez desde el retorno a la democracia que el país no paga sus contribuciones obligatorias a la CBI, justo en momentos que se debatirán resoluciones que afectarán gravemente la protección de las ballenas en el futuro próximo.

En la comunidad conservacionista nacional e internacional existe el temor que la administración de José Antonio Kast podría dejar sin derecho a voto a Chile en el principal foro mundial de conservación de ballenas y delfines, lo cual es contradictorio con el hecho que el país sudamericano está intentando que la Secretaría del Tratado de Alta Mar (BBNJ) se radique en Chile (Valparaíso). Frente a la falta de pago de la CBI, esta candidatura – que será decidida en enero de 2027 – genera cuestionamientos sobre la confiabilidad del país, al ni siquiera con la obligación mínima de tener al día el pago de sus cotizaciones ante la CBI.

Un deja vu diplomático

La CBI70 se celebrará entre el 28 de septiembre y el 2 de octubre de 2026 en la ciudad de Hobart, Australia. Para poder participar con pleno derecho a voto en la asamblea general, los países miembros deben encontrarse al día en sus contribuciones (cuotas) anuales. Y Chile no lo está. El tiempo está corriendo, ya que el plazo límite para saldar la deuda es el 24 de septiembre.

Hace dos años Chile vivió una situación similar, cuando las organizaciones socioambientales alertaron que la falta de pago del gobierno de Boric ponía en riesgo el voto de Chile en la CBI69 que se realizó en Lima (Perú). En ese entonces, la presión pública logró que Cancillería reaccionara positivamente a último minuto. Sin embargo hoy, a pocas horas del cierre del plazo, el gobierno de José Antonio Kast parece haber optado por un silencio que podría tener graves consecuencias.

Cabe recordar que en la pasada asamblea en Lima, la propuesta para crear el Santuario de Ballenas del Atlántico Sur perdió por un solo voto. Por ello es vital que Chile esté presente con pleno derecho a voto en la asamblea general de Australia, ya que su ausencia o falta de derecho para votar, no solo debilitará el bloque conservacionista, sino que facilita el camino para aquellos países e intereses comerciales que buscan volver a reabrir progresivamente la caza comercial de ballenas a nivel global.

La carta que la Cancillería chilena prefirió ignorar

El 4 de septiembre de 2026, más de 25 organizaciones internacionales de bienestar animal y conservación marina, encabezadas por el Centro de Conservación Cetacea (CCC), enviaron una carta al Embajador Julio Cordano, Director de Medio Ambiente, Cambio Climático y Océanos del Ministerio de Relaciones Exteriores. En ella solicitaban tomar las medidas necesarias para asegurar que la Comisionada de Chile ante la CBI asista a Hobart con derecho a voto. Y, de no ser posible, que un representante de la Embajada de Chile en Australia obtenga las credenciales necesarias para asistir en su lugar, como lo permiten las reglas de procedimiento de la CBI.

No sólo no ha habido una respuesta formal, sino que la autoridad responsable ante la CBI ni siquiera ha enviado un acuse de recibo. Para Elsa Cabrera, directora del Centro de Conservación Cetacea, “este silencio es gravísimo pues podría ser señal de que el gobierno de Kast no tiene intención de defender la política de Estado de Chile, que bajo la ley 20.293 – conocida como santuario de ballenas – protege a los cetáceos desde 2008.

Hobart: dos resoluciones, una amenaza

En la CBI70 se votarán resoluciones clave para el futuro de las ballenas. Entre ellas se destacan dos que podrían tener consecuencias negativas para estos cetáceos.

La primera es la Declaración de Hobart, presentada por la Presidencia (Australia) con motivo del 80° aniversario de este organismo internacional. Disfrazada de un lenguaje conciliador y de diálogo cooperativo, la declaración abre la puerta a utilizar a las ballenas para temas de seguridad alimentaria, un argumento que Japón y los países pro-caza han usado históricamente para promover su explotación letal. El texto también utiliza términos asociados a la caza de ballenas, a pesar de la moratoria global vigente durante los últimos 40 años, y omite la evolución de la CBI desde un organismo de caza de ballenas, a uno orientado a su conservación.

La segunda es la resolución de Antigua y Barbuda, un país que nunca ha practicado la caza comercial de ballenas, pero que durante más de dos décadas ha actuado como aliado incondicional de los intereses pro balleneros de Japón en la CBI. Con un título suavizado —“implementación de un programa de conservación y ordenación para stocks de ballenas dirigido al uso sostenible de los recursos balleneros”—, esta peligrosa resolución busca reactivar el mecanismo que permitiría eliminar la moratoria global que ha evitado la extinción de la gran mayoría de especies de ballenas en el mundo.

Si Chile no tiene derecho a votación, y/o no llega a estar presente en Hobart, esto lo podría convertir en cómplice por omisión, de una futura adopción de estas propuestas pro caza comercial.

Lobos marinos: Un ensayo para reabrir la caza de mamífero marinos al sur del mundo

En el escenario político actual, la falta de pago gubernamental a la CBI no es un hecho aislado. En agosto pasado el Subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia, propuso en la comisión de pesca y acuicultura de la Cámara de diputados levantar la veda que protege desde 1995 en aguas chilena al lobo marino común (Otaria flavescens) y autorizar su caza selectiva.

Para ello argumentó que estos mamíferos marinos se han convertido en una “plaga” que estaría depredando los recursos marinos y afectando a la pesca artesanal chilena. Es afirmación no sólo es falsa y carente de justificación científica, sino que copia exactamente la misma estrategia comunicacional que utiliza el gobierno de Japón para matar delfines y ballenas en sus aguas juridiccionales.

“Esta propuesta es extremadamente peligrosa porque, si hoy el Gobierno y los intereses pesqueros utilizan como excusa a los lobos marinos, en el futuro podría hacer lo mismo con las ballenas y los delfines, al igual que Japón, que mata anualmente a cientos de grandes y pequeños cetáceos sin ninguna justificación científica”, señaló la directora del CCC.

Esta situación nos lleva a preguntarnos si para la administración Kast, hoy son los lobos marinos el problema económico, social y ambiental , ¿mañana podrían también ser las ballenas quienes serán culpadas de depredar el mar ?

La propuesta del subsecretario de pesca que ha generado un amplio creciente rechazo ciudadano, se unirá a partir de esta semana a la falta de pago de la cuota como país miembro de la CBI, constituyendo una señal que el régimen chileno se estaría alineando con los intereses balleneros del gobierno japonés, eliminando la continuidad de mas de dos décadas de una política del Estado chileno vigente desde que el país retornó a un sistema democrático.

CBI: ¿Cuando los países cazadores de ballenas se debilitan, Chile no vota?

La posible ausencia, o falta de voto de Chile en la CBI ocurre en momentos que el bloque de países pro-caza comercial de ballenas se encuentra más débil que nunca. Islandia ha anunciado que presentará un proyecto de ley para prohibir permanentemente la caza comercial de ballenas el próximo mes de febrero. Si esta propuesta es aceptada, Noruega y Japón quedarán aislados, al ser los únicos países que continúan con esta práctica obsoleta y ecocida, y la moratoria global estaría más cerca de perpetuarse que en cualquier otro momento de la historia de la CBI.

En este contexto, Juan Carlos Cardenas, médico veterinario y director del Centro Ecoceanos, señaló que “ la ausencia de Chile como miembro con derecho a voto en la CBI 70 no solo debilitará al bloque de países conservacionistas, sino que envía una peligrosa señal internacional que el régimen de Kast esta dispuesto a abandonar tres décadas de liderazgo político internacional del Estado chileno vinculadas a la protección de ballenas y sus ecosistemas, para alinearnos desde ahora con los intereses del “club de los balleneros japoneses y noruegos”.

Las organizaciones ciudadanas alertan sobre que estas situaciones constituyen los primeros pasos hacia el desmantelamiento de más de 20 años de políticas de conservación de mamíferos marinos en Chile y podría abrir un nuevo intento por reanudar la caza de ballenas, intentando neutralizar la actual Ley de Protección a los Cetáceos, promulgada en 2008, que convirtió las aguas jurisdiccionales chilenas en uno de los mayores santuarios de ballenas del mundo.

Frente a esta situación, los representantes del CCC y el Centro Ecoceanos hicieron un urgente llamado al gobierno de Chile a:

  • Pagar de inmediato las contribuciones adeudadas a la Comisión Ballenera Internacional para que Chile recupere su derecho a voto en la CBI70 y asegurar la presencia de la delegación oficial en Hobart, ya sea a través de la Comisionada o de un representante de la Embajada de Chile en Australia debidamente acreditado.
  • Rechazar la Declaración de Hobart en su forma actual y exigir que cualquier declaración que se adopte reafirme la evolución conservacionista de la CBI, la importancia de la moratoria global y del uso no letal.
  • Oponerse firmemente a la resolución de Antigua y Barbuda y a cualquier intento de reactivar el mecanismo de asignación de cuotas de caza comercial.
  • Cumplir con la histórica política del Estado chileno de protección y conservación de los cetáceos.
  • Retirar la propuesta de un plan nacional de caza de lobos marinos comunes, y avanzar hacia la protección permanente de estos mamíferos en el país.

Las organizaciones hicieron un llamado a “informarnos, organizarnos y movilizarnos para crear una gran ola ciudadana que defienda la vida y los derechos de las ballenas en la próxima CBI 70 en Australia”, e invitaron a la ciudadanía nacional e internacional a adherir al petitorio dirigido a la Subsecretaría de Pesca, y seguir los avances de la campaña en las redes sociales de Centro Ecoceanos y CCC.