29 de septiembre de 2026 (CCC/Ecoceanos Noticias) – Durante la segunda sesión de la asamblea plenaria de la Comisión Ballenera Internacional (CBI70) que se realiza esta semana en Australia, el presidente de la asamblea – el australiano Nick Gales – presentó la Declaración de Hobart, un texto conmemorativo del 80º aniversario de este organismo internacional y que Gales busca adoptar por consenso. Para ello, la presidencia propuso la creación de un grupo redactor que trabajará durante los próximos para intentar alcanzar dicho objetivo.
Esto porque a pesar de que se presenta como una opción balanceada, el texto contiene lenguaje que retrotrae décadas de avances en materia de conservación y uso no letal de los cetáceos, los cuales han consolidado a este organismo internacional como líder global en estas materias. Entre ellos se destaca el compromiso de la CBI a trabajar con acuerdos y organismos internacionales pertinentes en asuntos de seguridad alimentaria, lo cual implicaría que la comisión reconocería implícitamente a las ballenas como especies vinculadas a este término. A ello se suma la mención a esquemas de manejo orientados a establecer cuotas de caza de ballenas.
La adopción por consenso de la Declaración de Hobart, en su versión actual, fortalecerá al bloque ballenero dentro de la CBI permitiendo su avance hacia la eventual eliminación de la moratoria global sobre la caza comercial de ballenas. Y lo haría justo cuando este bloque se encuentra más debilitado que nunca.
Fake whalers
Islandia, uno de los tres países que aún cazan ballenas, presentará en febrero próximo un proyecto de ley que incluirá “una prohibición permanente a la caza de ballenas”. El gobierno islandés cuenta con una mayoría parlamentaria, así como significativo respaldo público. De aprobarse, Japón y Noruega quedarían como los únicos dos países en el mundo que continúan con estas operaciones balleneras.
Mientras tanto, en el Caribe el rechazo a la posición ballenera continúa aumentando. De acuerdo con una reciente encuesta realizada en Antigua y Barbuda, una nación que históricamente ha impulsado los intereses de Japón en la CBI, demuestra que un 64% de sus ciudadanos se opone a la caza comercial de ballenas, un 68% desconocía que su gobierno apoya la caza en la CBI y un 62% considera que esta postura daña la reputación internacional del país.
En África, más de 220 científicos, especialistas y representantes institucionales de África Occidental y Central apoyan una nota de posición que exige a los Estados de esta región abandonar su apoyo a las iniciativas pro-caza de ballenas en la CBI y señalan que esta postura contradice abiertamente las legislaciones nacionales de países como Senegal, Benín, Mauritania y Costa de Marfil, que prohíben la captura y comercio de cetáceos.
A pesar de este debilitamiento, durante la discusión de la propuesta, las naciones del Caribe – a excepción de República Dominicana – y de África que se dirigieron a la asamblea, lo hicieron para apoyar la adopción de la Declaración de Hobart, evidenciando que más que un texto balanceado, es uno que busca acomodar los intereses de este minoritario y cuestionado grupo de países. Aunque Japón ya no es un Estado miembro de la CBI, su influencia no ha disminuido gracias a la participación de estos países que reciben apoyo financiero a cambio de respaldar la posición de Japón en este foro internacional.
Así lo demostró el comisionado de Antigua y Barbuda, Daven Joseph, cuando admitió públicamente en 2024 que su país ha recibido más de 200 millones de dólares en ayuda de parte del Japón, preguntando ¿acaso eso está mal?
La voz latina, Chile y República Dominicana marcan la diferencia
Como ya es costumbre, fueron los países latinos, cuyos legítimos y soberanos intereses de uso no letal de los cetáceos han sido ignorados en el texto actual de la declaración, quienes expresaron la necesidad proponer cambios al mismo.
La intervención de la comisionada chilena, Ximena Alcayaga, se destacó por sus aportes a la necsidad de reconocer la importancia de moratoria y del uso no letal y turismo de avistaje de delfines y ballenas para el desarrollo social, económico y ambiental de las comunidades costeras. También reconoció la importancia la seguridad alimentaria, pero recordó que este concepto no es un tema de competencia de la CBI. Y destacó el papel fundamental de las ballenas vivas en el ciclo de nutrientes del océano para mantener las pesquerías saludables. Posteriormente, la representante de República Dominicana, Nina Lysenko, hizo una declaración en la misma línea, reforzando la posición conservacionista del Grupo Buenos Aires.
En este contexto, queda bajo responsabilidad del Grupo Buenos Aires, a través de la delegación argentina como miembro del grupo redactor, asegurar que la declaración que busque ser adoptada por consenso no revierta décadas de avances en materia de conservación y uso no letal de las ballenas.
Llamado a la acción
Elsa Cabrera, directora del Centro de Conservación Cetacea, afirmó la importancia de que Chile pagara la cuota de su membresía justo a tiempo para llegar a la reunión con derecho a votación e hizo un llamado a la ciudadanía de Latinoamérica y el Caribe seguir las deliberaciones de la comisión y en especial, a la labor de los representantes del Grupo Buenos Aires (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Perú, república Dominicana y Uruguay), “quienes podrían verse fuertemente presionados a adoptar por consenso un texto que a todas luces no es balanceado porque busca integrar elementos para avanzar hacia la apertura de la caza comercial y omite temas fundamentales para la política de cetáceos en nuestra región como es la moratoria y el uso no letal de estos mamíferos marinos”.
Por su parte, Juan Carlos Cárdenas, médico veterinario y director del Centro Ecoceanos afirmó que “valoramos la firme posición de la delegada de Chile en mantener su histórica política de Estado, al respaldar la moratoria de la caza comercial, el valor de las ballenas vivas para los ecosistemas marinos saludables, y el uso no letal de ballenas mediante el turismo de avistaje, expresando la necesidad de mejorar la propuesta actual para representar la evolución de la CBI en los últimos 80 años”.
