En las aguas ricas en nutrientes del Pacífico suroriental, frente a las costas de Chile y Perú, un gentil gigante nada silenciosamente mientras su futuro pende de un hilo. Hitóricamente abundante, la ballena franca austral (Eubalaena australis) fue llevada al borde de la extinción durante el siglo XIX.
Frente a esta realidad, y con la convicción de que aún es posible revertir su destino, en 2003 lanzamos el Proyecto Ballena Franca Austral/Chile. Más que una iniciativa de investigación, este proyecto representa nuestro compromiso permanente con la supervivencia de esta población en Peligro Crítico, actuando como un catalizador para la cooperación internacional y la protección del océano.

Ilustración: (c) Tymen Engelaar/CCC
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Aunque la humanidad casi exterminó de forma irresponsable a la ballena franca austral, negándole a las generaciones actuales y futuras el derecho de convivir con ella, gracias al proyecto Ballena Franca Austral, hoy estas ballenas tienen una oportunidad real de sobrevivir y recuperarse a largo plazo.

La caza de la ballena franca austral en el Pacífico Sur se inició a finales del siglo XVIII y la especie fue protegida en 1936. Más de 70 años después, la población de Chile y Perú no evidencia signos de recuperación.
Para comprender la urgencia de este proyecto, debemos mirar al pasado. Durante los siglos XVIII y XIX, las ballenas francas fueron el blanco preferido de las flotas balleneras europeas y estadounidenses en aguas chilenas. Su carácter dócil, su hábito de permanecer cerca de la costa y el hecho de que flotan después de muertas las convertían en la ballena “correcta” (o right en inglés) para cazar. Esta presión implacable diezmó rápidamente la población y, hacia 1850, la especie había casi desaparecido en el Pacífico suroriental.
Más de un siglo después, los avistamientos a lo largo de la costa chilena se volvieron anecdóticos, y el conocimiento sobre su presencia, el estado de su población y sus necesidades de conservación se desvanecieron casi por completo. Literalmente, la población compartida por Chile y Perú se convirtió en un fantasma, sepultada en una completa falta de información que imposibilitaba cualquier esfuerzo de conservación. La ausencia de este conocimiento fue la fuerza motriz que nos llevó a iniciar este proyecto en 2003.
Rescatar a la ballena franca austral del Pacífico suroriental de la extinción va más allá de un compromiso de conservación; es una responsabilidad que tenemos con las generaciones futuras y con la salud del planeta.

Cada cría que registramos gracias al apoyo de personas como tú, nos motiva a seguir adelante. Porque cada uno de estos registros es una esperanza para la recuperación de esta población en peligro crítico. (c) Fotografía: Bárbara Galletti/CCC
Construimos el proyecto sobre objetivos claros, ambiciosos y necesarios, diseñados para llenar el vacío de información sobre la presencia de la ballena franca austral en aguas chilenas y crear oportunidades para su supervivencia y recuperación a largo plazo.
Nuestros principales objetivos son:
Investigación Científica: Determinamos la presencia, distribución, dinámica poblacional y uso del hábitat de la ballena franca austral a lo largo de la costa chilena, utilizando metodologías no invasivas como la fotoidentificación individual, el monitoreo acústico y los análisis genéticos.
Conservación: Utilizamos el conocimiento científico generado por el proyecto, para diseñar y proponer la adopción de medidas de conservación. Entre ellas podemos destacar la clasificación de la población del Pacífico sudeste como En Peligro Crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN, 2008). Esta medida ha sido clave para para reflejar la realidad de esta población y otorgar a la especie la máxima protección en aguas chilenas. Por ejemplo, el reglamento de avistaje de cetáceos creado tras la adopción del santuario de ballenas de Chile, el avistamiento de ballenas franca austral se limita sólo a plataformas costeras. Esto, junto a medidas de restricción temporales que restringen las actividades humanas cuando se avista una madre con su cría cerca de la costa, han permitido que reducir el acoso a los individuos avistados al mínimo.
Cooperación: Establecemos y fortalecemos alianzas estratégicas a nivel local, nacional e internacional, con un enfoque binacional (Chile y Perú), para garantizar la protección de la especie en toda su área de distribución. También promovemos la implementación de acciones efectivas a través del Plan de Manejo y Conservación (CMP) para esta población en el marco de la Comisión Ballenera Internacional (IWC).
Educación y Empoderamiento: Involucramos a las comunidades costeras, pescadores artesanales, operadores turísticos, estudiantes y autoridades en acciones de conservación, fomentando capacidades locales para el avistamiento responsable de ballenas, realizando talleres de respuesta a varamientos y programas de formación para el rescate de ballenas enredadas en artes de pesca.
Tú también eres parte de la recuperación de la ballena franca austral. Tu mirada atenta, tus registros, tu compromiso… cada dato que compartes desde cualquier rincón de Chile se convierte en una herramienta clave para protegerla. Porque esta especie no se salva sola: la salvamos todos, y tú ya estás ayudando.

Llevadas al borde de la extinción por la ballenería comercial, las ballenas franca austral en Chile no muestran signos de recuperación por lo que se mantiene clasificada En Peligro Crítico. Para protegerlas, su avistamiento sólo puede hacerse desde plataformas costeras.
Tras dos décadas de trabajo ininterrumpido, hemos obtenido resultados que trascienden fronteras y posicionan a Chile como un líder en la conservación de cetáceos. Nuestros logros, respaldados por la comunidad científica internacional y gobiernos locales y regionales, son la prueba más tangible de que el apoyo a este proyecto es una inversión en resultados concretos y duraderos:
Rescatar a una población de ballenas del olvido: Gracias a una innovadora red de avistamiento ciudadano, que incluyó a pescadores, operadores turísticos y clubes de yates, aumentamos los registros de avistamiento de la especie en más de un 300% durante los primeros años del proyecto. Esta información fue vital para lograr en 2008 —con el apoyo de científicos internacionales— la clasificación de la población del Pacífico suroriental de ballena franca austral como En Peligro Crítico por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), reconociendo oficialmente una estimación de unos 50 individuos maduros. Este estado de conservación ha sido una herramienta vital para movilizar recursos y acciones para prevenir su extinción.
Hito diplomático: En 2011 propusimos y abogamos exitosamente para que Chile presentara un Plan de Manejo y Conservación (CMP) para la población del Pacífico suroriental de ballenas francas austral en la Comisión Ballenera Internacional (CBI), el cual comenzó a implementarse en 2012. Este esfuerzo se complementó posteriormente a nivel regional con la firma de un Memorándum de Entendimiento (MoU) entre los ministerios de relaciones exteriores de Chile y Perú. El MoU compromete a ambas naciones a coordinar acciones conjuntas para la protección de la especie en toda su área de distribución.
Investigación científica innovadora: Iniciamos el primer programa de investigación acústica para la especie realizado en Chile, con hidrófonos desplegados en el norte (Mejillones), centro (Arauco) y sur (Chiloé). Este programa se extenderá al Golfo de Penas (Aysén) y al sur de Perú. Al escuchar las vocalizaciones de las ballenas, podremos identificar áreas de cría y reproducción, fundamentales para su futura protección mediante la creación de Áreas Marinas Protegidas de no extracción. También hemos realizado los primeros análisis genéticos para esta población, revelando que las ballenas francas de Chile y Perú poseen un linaje materno único del Indo-Pacífico y un genoma nuclear mezclado con poblaciones del Atlántico sur. Este descubrimiento reescribe su historia evolutiva y subraya la necesidad de proteger a esta población de ballenas genéticamente distintiva, aislada y en Peligro Crítico.
Hallazgos científicos: Gracias al monitoreo sistemático realizado durante las últimas dos décadas, hemos podido llenar muchos vacíos sobre la presencia y distribución de la especie, documentando: el primer avistamiento de una madre y su cría en el norte de Chile (Antofagasta), lo que sugiere áreas de crianza insospechadas; el registro de parejas con comportamiento reproductivo y de madres con crías en la Patagonia chilena (Chiloé y Golfo de Penas); la documentación de la expansión de su rango geográfico hacia el norte en Perú; y el apoyo a los esfuerzos para el primer registro de la especie en Ecuador, confirmando su presencia y la necesidad de fomentar una perspectiva de conservación regional aún más amplia.
Durante los últimos 20 años, nos hemos esforzado para que el Proyecto Ballena Franca Austral / Chile sea más que una iniciativa de investigación. Nuestro objetivo ha sido convertirlo en un modelo de cooperación regional e internacional, una inversión directa en la supervivencia de una de las poblaciones de ballenas más amenazadas del mundo. Te invitamos a apoyar este proyecto y a formar parte de un legado que mantiene viva la esperanza de recuperar plenamente esta especie icónica en el Pacífico suroriental. |
