Campaña "¡NUNCA + Matanzas de Lobos Marinos en Chile!"
Sr. Osvaldo Urrutia Silva
Subsecretario de Pesca y Acuicultura
Ministerio de Economía, Fomento y Turismo
Chile
Presente
Chile, Agosto 2026
De nuestra consideración:
Los firmantes, ciudadanas y ciudadanos de Chile y del mundo, preocupados por la conservación de la vida marina y la salud de nuestros océanos, nos dirigimos a usted para expresar nuestro más rotundo rechazo a la propuesta de modificar la veda extractiva que protege a la población de Otaria flavescens en aguas jurisdiccionales chilenas, con el objetivo de autorizar su caza. Esta información, difundida el 21 de julio en la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputados, representa un grave retroceso en las políticas de conservación marina y una ofensa a la ciudadanía nacional e internacional que, en 2012, se movilizó exitosamente para detener una iniciativa similar.
Nuestra oposición se fundamenta en las siguientes razones:
1.- No existe base científica que justifique la medida.La propuesta se sustenta en una caracterización populista y desinformada promovida por actores del sistema pesquero nacional, quienes califican a los lobos marinos como "plaga" sin ningún respaldo científico. Los censos oficiales del Estado chileno señalan que, al 2019, la población de lobo marino común variaba entre 112.000 y 150.000 individuos, cifra que no representa una sobrepoblación. En la región de Magallanes, donde la industria salmonera proyecta una expansión sin precedentes para 2040, ni siquiera existen censos regionales actualizados que permitan conocer el estado real de la población y los factores que la regulan.
2.- La matanza de lobos marinos ha sido históricamente ineficaz, ecocida y que afecta gravemente el equilibrio de los ecosistemas marinos.Décadas de estudios internacionales demuestran que la eliminación de depredadores tope no resuelve los conflictos con las pesquerías, sino que genera efectos en cascada que desequilibran los ecosistemas, alteran las redes tróficas y aumentan la vulnerabilidad a enfermedades como la influenza aviar. Esta medida es más propia del siglo XVIII que de un país que se autoproclama líder en conservación marina.
3.- La propuesta intenta encubrir a los verdaderos responsables de la crisis pesquera.Los lobos marinos son depredadores clave desde el Pleistoceno. Atribuirles la crisis de la pesca artesanal constituye un acto de desinformación que desvía la atención de décadas de sobreexplotación, pesca ilegal y las consecuencias de la corrupta ley 20.657 (Ley Longueira). La autoridad debe enfocar sus esfuerzos en la sobrepesca, los métodos destructivos, la expansión de la salmonicultura intensiva, la falta de fiscalización y los intereses de las grandes compañías que vacían impunemente nuestro mar.
4.- La reapertura de la caza condena a Chile al aislamiento internacional y a sanciones de mercado.Chile se convertiría en el único país de Latinoamérica y el segundo del hemisferio sur (junto a Namibia) en legalizar estas matanzas. La Ley de Protección de Mamíferos Marinos (MMPA) de Estados Unidos exige programas de protección comparables, por lo que esta iniciativa pondrá en riesgo las millonarias exportaciones de productos marinos, sumándose a los actuales aranceles del 12,5% al salmón. Además, causará un daño irreparable a la imagen de Chile como destino turístico de naturaleza, especialmente en la Patagonia.
5.- No hay consulta ciudadana, transparencia ni planificación.La propuesta es improvisada y populista, impulsada por intereses de dirigentes pesqueros, comerciantes asiáticos y la industria salmonera. La propia subsecretaría ha reconocido que carece de una propuesta científico-operacional y espera que los solicitantes regionales presenten un proyecto sobre número, áreas, métodos y destino de los ejemplares. En un contexto de débil fiscalización, esto abre la puerta a la corrupción y al comercio ilegal de gónadas y penes de lobos marinos para mercados asiáticos, así como al blanqueamiento de matanzas ilegales en regiones salmoneras sin censos actualizados.
6.- La propuesta constituye el primer paso hacia el desmantelamiento de más de veinte años de políticas de conservación de mamíferos marinos.En un momento en que intereses políticos y empresariales debilitan la institucionalidad ambiental, la caza de lobos marinos allana el camino para futuras cazas comerciales de otras especies protegidas. Si hoy se justifica la eliminación de lobos marinos por interactuar con la pesca artesanal, ¿qué impedirá mañana culpar a ballenas y delfines de la disminución de peces comerciales? Esta narrativa, carente de base científica, responde a una estrategia de intereses geopolíticos y pesqueros de Japón en el hemisferio sur. La aprobación de esta propuesta sentará un precedente nefasto que debilitará la Ley de Protección de Cetáceos (2008), la cual posicionó a Chile como referente global en conservación marina.
7.- La matanza tendrá un alto costo político por el rechazo mayoritario de la ciudadanía.La ciudadanía chilena ha demostrado una sensibilidad transversal por la vida marina, respaldando con un 99% de apoyo (Adimark-GfK, 2008) y consenso unánime de todos los poderes del Estado la Ley de Protección de Cetáceos, que declaró santuario ballenero las 200 millas jurisdiccionales. Ese mandato popular es un testimonio irrenunciable de la voluntad ciudadana. Sin embargo, en sus primeros cinco meses de gestión, el actual gobierno intenta legalizar la matanza de una especie protegida sin base científica. La ciudadanía organizada y los consumidores internacionales observan atentamente este intento de imponer un proyecto populista y ecocida que antepone intereses económicos de unos pocos a la ciencia, la ética, la biodiversidad y las generaciones futuras.
Por estas razones, exigimos al gobierno y a los parlamentarios:
- Rechazar de inmediato y definitivamente la propuesta de reabrir la caza de lobos marinos en aguas chilenas.
- Respetar íntegramente la veda extractiva que protege a Otaria flavescens, renovada el 11 de noviembre de 2025 por 30 años.
- Retomar el proyecto para modificar la Ley General de Pesca y Acuicultura, prohibiendo de manera definitiva la caza del lobo marino por interferencia con operaciones de pesca y acuicultura industrial intensiva, para avanzar en la resolución de las causas de fondo que obligan a pescadores artesanales y lobos marinos a competir por recursos pesqueros cada vez más escasos, debido a las actuales políticas de privatización pesquera.
- Denunciar el uso de los lobos marinos como "chivos expiatorios" y abordar los verdaderos problemas de la crisis: la falta de una administración precautoria con enfoque ecosistémico y base científica; la imposición de políticas controladas por intereses empresariales; la sobrepesca y la pesca ilegal; la corrupción, comprobada judicialmente, en la adopción de la Ley General de Pesca y Acuicultura en 2013; y la ausencia de voluntad política para fiscalizar y monitorear adecuadamente las operaciones industriales y artesanales.
Subsecretario Urrutia, la ciudadanía chilena, junto con la comunidad científica nacional e internacional, se mantiene en alerta y movilización para evitar la consumación de este proyecto. Le exhortamos a desistir de la legalización de cuotas de matanza de una especie protegida, fundada en argumentos populistas e intereses carentes de transparencia. Los intereses particulares nunca deben prevalecer sobre la ciencia, la ética, el patrimonio marino y el bienestar de las generaciones futuras. De su decisión depende la credibilidad de la institucionalidad pesquera y ambiental del país.
Quedamos a la espera de una respuesta positiva a este llamado ciudadano.
Atentamente,
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Campaña "¡NUNCA + Matanzas de Lobos Marinos en Chile!"