Un estudio revolucionario publicado recientemente en Nature Communications podría estar reescribiendo la historia de la relación entre nuestra especie y las ballenas. La investigación, liderada por expertos del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales (ICTA-UAB de España) en colaboración con instituciones brasileñas, presenta evidencias de que los pueblos ancestrales que habitaron la costa sur de Brasil desarrollaron una caza activa de grandes ballenas hace aproximadamente 5.000 años.
Esto representa un hallazgo de primer orden, ya que adelanta en un milenio la evidencia más antigua conocida hasta ahora, que situaba los orígenes de la caza sistemática de ballenas en sociedades del Ártico y el Pacífico Norte. El epicentro de este descubrimiento es la región de la Bahía de Babitonga, en Santa Catarina, al sur de Brasil.
Más que Huesos Varados
Durante décadas, la presencia de huesos de ballena en enormes montículos de conchas y residuos asociados a pueblos ancestrales – conocidos como sambaquis – se interpretó como los restos generados por el aprovechamiento humano de especies costeras, como moluscos o restos de animales varados. El nuevo análisis de cientos de restos óseos y artefactos, almacenados en el Museu Arqueológico de Sambaqui de Joinville, podría cambiar radicalmente esta visión.
El equipo combinó zooarqueología con técnicas moleculares de vanguardia (ZooMS), identificando el uso de herramientas ancestrales especializadas, como arpones de gran tamaño tallados en hueso de ballenas, que se destacan por estar entre los más grandes encontrados en Sudamérica. Además, el análisis proteico de los restos determinó que la mayoría de los huesos y artefactos analizados provienen principalmente de ballenas franca austral (Eubalaena australis). Esta especie, conocida en inglés como right whale (o la ballena correcta para cazar) se caracteriza por sus hábitos costeros, natación lenta y también por flotar una vez muerta, lo que la hizo un blanco viable para cazadores antiguos. Los investigadores también identificaron restos de ballenas jorobada (Megaptera novaeangliae).
Tanto los arpones como los huesos fueron encontrados con frecuencia en contextos funerarios, asociados a entierros humanos, sugiriendo que la caza de ballenas podría haber tenido un significado social y ritual más allá que meramente nutricional.
Un Espacio para el Diálogo Científico
A pesar del conjunto de evidencias, los propios investigadores y expertos independientes señalan un punto de cautela necesaria dentro del método científico, ya que no se ha encontrado ninguna prueba irrefutable directa, como por ejemplo, un hueso de ballena con una punta de arpón incrustada.
Lo que el estudio hace es plantear una hipótesis que podría redefinir nuestro entendimiento de las capacidades tecnológicas y la organización social de los pueblos sambaquis, tradicionalmente vistos solo como recolectores.
Implicaciones Ecológicas: Distribución Histórica y Recuperación
Más allá de la arqueología, la investigación ofrece datos cruciales para la biología de la conservación. La abundancia de restos de ballena jorobada en los sambaquis del sur de Brasil es particularmente reveladora. Sugiere que el rango de distribución histórica de esta especie antes de la ballenería industrial era mucho más amplio, extendiéndose significativamente más al sur de sus principales áreas de reproducción conocidas en la costa del norte y nordeste de Brasil.
El hallazgo entrega un nuevo contexto al aumento de avistamientos de ballenas jorobadas en los últimos años en las costas de Santa Catarina y Río Grande do Sul, al sur de la nación brasileña. Este fenómeno podría interpretarse no como algo nuevo, sino como un proceso de recolonización. Las ballenas estarían volviendo a un hábitat histórico del que la ballenería comercial las había erradicado, un hecho con profundas implicancias para su conservación. Esto porque reconstruir la distribución histórica de la especie antes del impacto de la caza industrial es fundamental para poder entender la dinámica de recuperación de esta especie y proponer medidas de conservación acordes.
De una Tradición Milenaria a un Liderazgo Conservacionista
La evolución cultural es profunda. Las sociedades que dieron origen, según sugiere el estudio, a una tradición ballenera milenaria en el Atlántico Sur, habrían sido parte del sustrato histórico de un país que hoy es uno de los defensores más activos de la protección global de estos mamíferos marinos.
Brasil ha ejercido un liderazgo clave en la Comisión Ballenera Internacional (CBI), impulsando durante décadas – junto a otros países de la región – la creación de un Santuario Ballenero en el Atlántico Sur. Esta propuesta busca convertir estas aguas, las mismas donde habrían navegado los cazadores de Babitonga, en un santuario permanente para la protección de todas las especies de cetáceos.
Este giro radical, de una relación de subsistencia basada en la caza a una de conservación ferviente, ilustra la capacidad de evolución de las sociedades humanas. Demuestra de manera contundente que una tradición milenaria de cazar ballenas no constituye justificación alguna para continuar con su explotación comercial en el siglo XXI. Y subraya que el verdadero legado del estudio de Babitonga no es intentar perpetuar una actividad milenaria, sino aprender de la historia para asumir, con mayor sabiduría, nuestra responsabilidad como habitantes de este planeta. La evidencia muestra que las ballenas están regresando a sus antiguos dominios. Nuestro papel ahora es asegurar, con políticas como la propuesta para la creación del Santuario del Atlántico Sur, que ese regreso sea permanente y seguro.
