Proyecto Ballena Franca Austral

Gracias a la información reunida por CCC, la población de Chile de ballena franca austral fue clasificada en 2008 como “En Peligro Crítico” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. El proyecto Ballena Franca Austral busca la recuperación de esta amenazada especie en aguas nacionales a través de la participación ciudadana.

Aunque la ballena franca austral (Eubalaena australis) alguna vez fue numerosa en la costa de Chile y Perú, hasta la actualidad, muy poca información se ha generado desde el fin de su explotación comercial, con excepción de un número relativamente reducido de avistamientos de algunos individuos.

Teniendo en cuenta que en las últimas décadas muchas publicaciones científicas dejan en evidencia un aumento de las poblaciones de ballenas francas en Sudáfrica, Argentina y Australia, es sumamente preocupante que en Chile y Perú la población no muestre ningún signo de recuperación en los últimos cuarenta años.

En 2003 CCC inició el Proyecto Ballena Franca Austral (PBFA) con el objetivo de generar las condiciones necesarias para permitir la recuperación de una de las poblaciones de ballena franca en mayor peligro de extinción.

Para ello, el proyecto busca aumentar el interés del público sobre esta especie como una parte irremplazable de nuestro patrimonio natural marino que merece nuestro respeto y protección.

El PBFA incluye diversas actividades orientadas a:

Estudiar y monitorear la población remanente de ballena franca austral presente en aguas chilenas.

Promover la educación y sensibilización de la ciudadanía acerca de la necesidad de proteger esta especie en peligro crítico.

Proponer medidas de conservación que otorguen máxima protección a la especie en aguas chilenas.

APOYOS

El PBFA cuenta con el Patrocinio Oficial de la Dirección General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante y del Ministerio de Educación, la colaboración de organizaciones regionales e internacionales líderes en conservación de esta especie. También hemos contado con el valiso auspicio de Global OceanCetacean Society Internacional y Whale and Dolphin Conservation Society.

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La ballena franca austral representa un ejemplo de supervivencia frente al exterminio irresponsable perpetrado por la humanidad, que casi negó el derecho de convivir con esta especie a generaciones actuales y futuras.

La caza de la ballena franca austral en el Pacífico Sur se inició a finales del siglo XVIII y la especie fue protegida en 1936. Más de 70 años después, la población de Chile y Perú no evidencia signos de recuperación.

Por ser una especie costera, de natación lenta, fácil aproximación y flotar una vez muerta, la ballena franca austral fue la primera especie en ser cazada por antiguos balleneros y sus poblaciones fueron indiscriminadamente reducidas durante la época de la ballenería comercial.

Al borde de la extinción, la ballena franca austral fue protegida mundialmente en 1936 pero lamentablemente su caza sólo se detuvo por completo en los años 80, perjudicando gravemente su recuperación.

Los registros históricos de captura de ballena franca austral dan cuenta de su mayor abundancia en aguas del Pacífico Suroriental. Entre 1791 y 1849 una flota francesa capturó cerca de 2,400 ejemplares frente a las costas de Chile y entre 1830 y 1832, 91 barcos balleneros ingleses capturaron esta especie en las inmediaciones de la Isla de Chiloé.

Si bien la población en aguas del Atlántico Sur ha mostrado un leve aumento, actualmente los avistamientos de ballena franca austral en Chile son poco frecuentes. A pesar de haber sido una de las especies de ballena más abundante en nuestras costas, en 2008 la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza clasificó la población de Chile-Perú como En Peligro Crítico.

Al igual que otras especies marinas, la ballena franca austral es muy vulnerable a los impactos generados por las actividades humanas y actualmente su principal amenaza es la degradación de su hábitat.

Asegurar la supervivencia de la ballena franca austral merece nuestra especial atención y requiere de realizar grandes esfuerzos de conservación que se manifiesten en acciones concretas, entre las que se destaca la generación de instrumentos de protección.

El compromiso del Estado y la ciudadanía son esenciales para avanzar hacia la implementación de políticas de conservación marina acordes a nuestros tiempos y fortalecer una política regional de uso no letal de esta especie, considerada como un “recurso compartido” por las naciones de Suramérica y del Hemisferio Sur.

La protección de la población de ballena franca austral del Pacífico Sudeste depende del desarrollo sistemático y a largo plazo del Proyecto Ballena Franca Austral (PBFA).

Tras seis años de su creación, la RAMMC de CCC cuenta con más de 500 miembros a lo largo de todo el país que aportan valiosa información sobre la presencia de cetáceos en Chile.

Chile tiene más de 4.000 kilómetros de largo y resulta muy difícil monitorear la presencia de la ballena franca austral. La Red de Avistamiento de Mamíferos Marinos de Chile y las inspecciones a terreno han sido elementos claves del proyecto para la recolección de información.

Gracias a la participación activa e informada de la ciudadanía en el PBFA, hemos ha podido aumentar el registro de esta especie en aguas nacionales y crear conciencia sobre el estado crítico de conservación de esta especie.

Adicionalmente, nuestra organización ha participado activamente en talleres y seminarios internacionales orientados hacia la investigación y conservación de la ballena franca austral y hemos integrado al país a los esfuerzos de conservación regional desarrollados para garantizar la recuperación y conservación de esta especie en el hemisferio sur.

La presentación de trabajos científicos en foros internacionales y autoridades responsables, la generación de estrategias comunicación sobre la protección de esta especie, y la distribución de materiales educativos a lo largo de la costa chilena han sido catalizadores del éxito del PBFA y de la protección efectiva que ha alcanzado esta población durante los últimos años.

La participación activa e informada de la ciudadanía en el registro y monitoreo de la ballena franca austral es fundamental para la efectiva conservación de la especie en aguas chilenas.

Gracias a la información reunida por los miembros de la RAMMC, en 2008 la población de Chile y Perú de ballena franca austral pudo ser clasificada En Peligro Crítico por la IUCN.

El establecimiento del Santuario de Ballenas (Ley 20.293) en las 200 millas de zona económica exclusiva de Chile – impulsado por el Centro de Conservación Cetacea (CCC), el Centro Ecoceanos y la Confederación de Pescadores Artesanales de Chile – representa el primer paso para consolidar una política nacional de conservación marina. A través de esta ley se entregan herramientas para asegurar la protección y promover la conservación y uso no letal de todas las especies de cetáceos.

Gracias a los datos reunidos por el PBFA, la cooperación del Dr. Robert Brownell Jr. y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la sub-población de ballena franca austral de Chile y Perú fue clasificada a nivel internacional como En Peligro Crítico en 2008.

Los resultados de análisis de avistamientos de ballenas francas en el Pacífico Suroriental – desde 1975 a 2007- fueron presentados por CCC al Gobierno de Chile y al Comité Científico de la CBI en mayo y junio de 2008. Sus resultados son determinantes al indicar que no existe aumento significativo en el número de avistamientos y proporciona evidencia de que el tamaño de la población podría ser menor a  50 animales y el número de hembras reproductivas podría ser tan bajo como siete animales.

La información generada por el PBFA/Chile fue utilizada para incluir la población de Chile/Perú en la agenda de trabajo del Comité de Conservación y el Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional.

Al igual que la ballena gris en el Pacífico noroccidental, la sub-población de ballena franca austral de Chile/Perú es probablemente una de las poblaciones de ballenas más amenazadas en todo el mundo. Por lo tanto, es crucial documentar todos los avistamientos y brindar máxima protección a la especie en aguas chilenas.

En este sentido, hemos recomendado limitar el avistaje de la especie exclusivamente a observaciones desde la costa.

En 2008, gracias a la pronta alerta del CCC y la rápida actuación de la Armada de Chile, se logró otorgar máxima protección a un par madre-cría de ballena franca austral que estaban siendo continuamente acosados por entusiastas visitantes. Como resultado, las ballenas pudieron permanecer tranquilamente por más de dos semanas en la costa central de Chile.